Pericia confirma fallas estructurales y apunta a presunta negligencia tras el derrumbe fatal en Encarnación
- Editor

- 15 jul
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La investigación sobre el derrumbe del edificio en construcción ocurrido en abril del año pasado en Encarnación dio un nuevo paso con la incorporación del informe pericial elaborado por especialistas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (FIUNA). El documento concluye que el colapso se habría producido por graves deficiencias estructurales y revela presuntas irregularidades tanto por parte de la empresa constructora como de la Municipalidad de Encarnación.
Los fiscales Enrique Fornerón, Rocío Valdez y Francisco Martínez recibieron esta semana los resultados de la pericia técnica, la cual señala importantes falencias en la documentación presentada para la obtención de los permisos de construcción. Además, los expertos detectaron que los planos de fundación no estaban actualizados y establecieron como causa probable del derrumbe la baja resistencia del hormigón utilizado en los pilares, lo que comprometió la estabilidad de la estructura.
El fiscal Enrique Fornerón sostuvo que las conclusiones de la pericia fortalecen la hipótesis del Ministerio Público respecto a la responsabilidad de los imputados. Según explicó, los hallazgos respaldan la tesis de una presunta negligencia tanto de la administración municipal como de la empresa encargada de la obra.
Por este caso fueron imputados el intendente de Encarnación, Luis Yd; el director de Obras de la Municipalidad, Orlando René Miglio Ferreira; la propietaria del inmueble, Ramona Teresa Bogado Benítez; el arquitecto responsable de la construcción, Roberto Faustino Ramírez Faría, además de otro involucrado en la causa.
La investigación fiscal también determinó que el último piso del edificio fue construido sin contar con la autorización municipal correspondiente. A pesar de detectar esa irregularidad, la Municipalidad únicamente aplicó una sanción económica a la constructora, sin ordenar la suspensión o clausura de la obra, medidas que también forman parte de sus atribuciones legales.
Asimismo, el Ministerio Público sostiene que la propietaria y el arquitecto conocían previamente las deficiencias estructurales del edificio. Una empresa contratada para evaluar la construcción había advertido sobre el riesgo de colapso, informe que, según el fiscal Fornerón, prácticamente anticipó el desenlace que terminó ocurriendo.
El derrumbe provocó la muerte de Hermelinda Báez, de 55 años, y de su nieta, una adolescente de 15 años, convirtiéndose en una de las mayores tragedias relacionadas con obras en construcción registradas en Encarnación en los últimos años.









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