ITAPÚA: El fútbol del interior paraguayo avanza hacia la profesionalización con nuevas reglas de la UFI
- Nelson Esteche
- 16 abr
- 2 Min. de lectura
El fútbol del interior del Paraguay atraviesa una etapa de transformación. Con el inicio progresivo de los campeonatos departamentales entre abril y mayo, la Unión del Fútbol del Interior (UFI) implementa desde 2026 un conjunto de nuevas normativas orientadas a elevar el nivel competitivo y organizativo de sus torneos.
Dirigentes y autoridades deportivas ya se encuentran en plena tarea de socialización de estas disposiciones, manteniendo reuniones con presidentes de clubes para asegurar su correcta aplicación. El objetivo es claro: ordenar la competencia y preparar mejor a los equipos para desafíos de mayor envergadura, como el Nacional B y la Interliga.
Uno de los puntos centrales del calendario es el torneo Nacional B, que arrancaría en la primera semana de mayo. Esta competencia cobra especial relevancia, ya que el campeón logrará el ascenso directo a la División Intermedia 2027. A su vez, la Interliga de Mayores también adquiere protagonismo, otorgando a su ganador un cupo para la Intermedia 2028. Ambas competencias representan oportunidades históricas para clubes y selecciones del interior.
Sin embargo, el camino no está exento de dificultades. Los clubes deben afrontar importantes inversiones para cumplir con las exigencias actuales: desde mejorar la infraestructura hasta conformar planteles competitivos. A esto se suman los elevados costos logísticos, especialmente en traslados a distintos puntos del país, una de las principales barreras para los equipos alejados de la capital.
En el plano normativo, las nuevas reglas introducen requisitos más estrictos. A partir de este año, los jugadores deberán contar obligatoriamente con documentos de identidad vigentes para poder participar. Además, será indispensable la presentación individual de certificados médicos antes de cada encuentro.
Otra de las medidas destacadas apunta directamente al cuerpo técnico. Desde ahora, todos los entrenadores deberán poseer una licencia oficial habilitante, una disposición que busca jerarquizar la labor profesional dentro de los clubes y elevar la calidad del juego.
Si bien estas reformas ya habían sido anunciadas y socializadas previamente, su implementación total marca un antes y un después para el fútbol del interior. No obstante, persisten desafíos, como la escasez de profesionales capacitados. En respuesta, se están ampliando las oportunidades de formación en distintos puntos del país, con el fin de acompañar este proceso de crecimiento.
Así, el fútbol del interior paraguayo se encamina hacia una nueva etapa, en la que la organización, la formación y la competitividad se convierten en pilares fundamentales para su desarrollo sostenido.









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